Blinsight de Neuralink

Elon Musk presentó en un foro tecnológico en Israel un nuevo chip cerebral de Neuralink llamado Blindsight, diseñado para restaurar la visión en personas que han perdido los dos ojos.
Piild – Boletín Diario
piild.
📧 Tu Piildora diaria
⏱ Resumen de tecnología y ciencia
📰 Edición de hoy

Resumen rápido de lo más importante en tecnología y ciencia

[DÍA, 19 DE MAYO 2026] · [5] historias

🧠 Neurociencia

Neuralink presenta nuevo chip para curar la ceguera

Neuralink

Elon Musk presentó en un foro tecnológico en Israel un nuevo chip cerebral de Neuralink llamado Blindsight, diseñado para restaurar la visión en personas que han perdido los dos ojos. Según Musk, el primer implante en un ser humano está previsto para lo que resta de 2026. En su etapa inicial, el dispositivo ofrecería visión básica, pero el propio Musk apuntó que, a largo plazo, podría entregar lo que llamó “visión sobrehumana”, conectando el cerebro directamente a dispositivos digitales. En el mismo evento también mencionó el potencial de Neuralink para ayudar a personas con parálisis a recuperar movilidad, saltándose la médula espinal dañada.

Un chip cerebral —o interfaz cerebro-computadora— es un dispositivo que se implanta en el cráneo para leer o estimular señales eléctricas del cerebro. En el caso de Blindsight, la idea es enviar señales visuales directamente al cerebro, sin necesidad de ojos ni nervio óptico. Musk describió este tipo de tecnologías como “tecnologías a nivel de Jesús”, una comparación que él mismo reconoció como extravagante pero que usó para marcar la magnitud del potencial que les atribuye. El reto real no está en el concepto, que existe hace décadas, sino en que funcione de forma segura y consistente en seres humanos. Neuralink ya implantó chips en pacientes con parálisis el año pasado; Blindsight sería su apuesta más ambiciosa hasta ahora.

Fuente: NewsBytesApp →
⏱ ~60 segundos de lectura
🚖 Movilidad

China ya fabrica taxis sin conductor en serie — y sin copiloto de seguridad a la vista

Xpeng

El fabricante chino de vehículos eléctricos Xpeng anunció este 18 de mayo de 2026 que su primera unidad de robotaxi producida en masa salió de la línea de ensamble en su planta de Guangzhou. La empresa lo posiciona como el primer robotaxi de fabricación en serie desarrollado completamente con tecnología propia en China. El vehículo opera bajo el estándar L4 de conducción autónoma —es decir, capaz de conducir solo en condiciones definidas, sin intervención humana— y está equipado con cuatro chips de IA propios llamados Turing, que suman 3,000 TOPS de potencia de cómputo (una medida de la capacidad de procesamiento para tareas de IA). Notablemente, no usa LiDAR, el sensor tipo radar láser que muchos rivales consideran indispensable. Xpeng planea iniciar operaciones piloto en la segunda mitad de 2026 y estima producir entre cientos y miles de unidades en los próximos 12 a 18 meses.

La meta de Xpeng es alcanzar operaciones completamente autónomas sin ningún oficial de seguridad a bordo ni en sitio para principios de 2027. Además, la empresa abrirá su SDK de robotaxi —básicamente, el kit de herramientas para que otros desarrolladores se integren a su plataforma—, con Amap (el servicio de mapas de Alibaba) como primer socio global. El contexto importa: mientras en Estados Unidos Waymo avanza poco a poco con sus robotaxis, China está apostando por escalar rápido desde la manufactura, con varias empresas compitiendo simultáneamente por liderar el sector. Que Xpeng llegue a producción en serie antes que otros marca un hito, aunque la prueba real estará en si el sistema es tan confiable en las calles como en el papel.

Fuente: Reuters →
⏱ ~75 segundos de lectura
🌊 Energía

Los centros de datos del futuro flotan en el océano y se alimentan de olas

Panthalassa, una startup de Oregon fundada en 2016, lleva una década desarrollando una solución radicalmente diferente al problema energético de la IA: centros de datos flotantes en alta mar, alimentados por la energía de las olas del océano. La empresa anunció una ronda de financiamiento de 140 millones de dólares liderada por el inversionista Peter Thiel (cofundador de Palantir y PayPal), lo que eleva su valoración a cerca de 1,000 millones de dólares, convirtiéndola en un unicornio —término para startups que alcanzan esa valuación sin cotizar en bolsa. Entre los demás inversores figuran el CEO de Salesforce Marc Benioff, el cofundador de PayPal y Affirm Max Levchin, y el veterano inversor John Doerr. Su tecnología consiste en nodos de acero de 85 metros de longitud —similar en altura al Big Ben de Londres— que flotan mayormente sumergidos. El vaivén de las olas empuja agua a través de una turbina interna que genera electricidad, la cual alimenta directamente chips de IA en un contenedor hermético y refrigerado con agua de mar.

La propuesta resuelve de un golpe dos problemas enormes: la energía y el enfriamiento de los centros de datos. En tierra, ambos son costosos y contaminantes; en el océano profundo, el agua fría ya está ahí, y las olas son gratuitas. Los nodos no tienen anclas ni cables que los conecten a tierra: navegan solos usando la forma hidrodinámica de su casco y se comunican con el exterior exclusivamente vía satélites Starlink de SpaceX. Panthalassa planea desplegar sus primeros nodos Ocean-3 en el Pacífico norte hacia agosto de este año, con operaciones comerciales en 2027. El contexto de fondo es claro: la Agencia Internacional de Energía (IEA) proyecta que el consumo energético de la IA crecerá un 30% al año hasta 2030, cuando representará el 3% del consumo eléctrico global. La gran pregunta sin responder es si escalar estos sistemas en mar abierto —con sal, tormentas y distancias enormes— es tan viable como en papel.

Fuente: Sustainability Magazine
⏱ ~90 segundos de lectura
📱 Android

Android ya no solo obedece órdenes: ahora actúa antes de que se las des

En el Android Show 2026, celebrado el 12 de mayo, Google presentó Gemini Intelligence, una capa de inteligencia artificial integrada directamente en Android que transforma el sistema operativo en algo más parecido a un asistente proactivo. Las funciones más destacadas incluyen: automatización de tareas en múltiples pasos (por ejemplo, pedirle a tu teléfono que busque un libro en tu correo y luego lo añada al carrito de compra sin que intervengas), una versión mejorada de Gemini en Chrome que resumirá páginas web y completará formularios complejos automáticamente, y Rambler, un nuevo sistema que convierte el habla informal —con muletillas, repeticiones y mezclas de idiomas— en texto pulido y coherente. También llega Create My Widget, que permite crear widgets personalizados en la pantalla de inicio simplemente describiendo lo que quieres ver. Las primeras funciones llegarán este verano a los teléfonos Samsung Galaxy y Google Pixel más recientes, y se extenderán a relojes, autos, lentes y laptops Android durante el resto de 2026.

Lo que Google está haciendo con Gemini Intelligence es mover la IA de un modelo reactivo —haces una pregunta, obtienes una respuesta— a uno proactivo: el teléfono anticipa, conecta apps y ejecuta sin que tengas que coordinar nada. Una función como el autocompletado inteligente, que toma datos de tus apps conectadas para rellenar formularios, puede parecer pequeña, pero reduce una fricción cotidiana enorme en pantallas móviles. Rambler es especialmente interesante para comunidades multilingües: puede procesar mensajes mezclados en inglés e hindi, o cualquier otro par de idiomas, y producir un texto limpio en el idioma apropiado. Todo el sistema es opt-in, es decir, el usuario elige explícitamente qué conectar a Gemini. El reto de fondo que Google tendrá que demostrar en la práctica es que toda esa automatización no se convierte en un sistema que actúa cuando no debería.

Fuente: Google Blog (The Keyword) →
⏱ ~80 segundos de lectura
⚠️ IA

Una de las consultoras más grandes del mundo publicó un reporte con datos inventados por IA — y tuvo que retirarlo

EY

Ernst & Young (EY), una de las cuatro firmas de consultoría más grandes del mundo, tuvo que retirar oficialmente el 17 de mayo de 2026 un reporte titulado “Loyalty Unlocked”, publicado por su oficina en Canadá y orientado a promover sus servicios de ciberseguridad. El problema fue descubierto el 14 de mayo por investigadores de GPTZero, una empresa especializada en detectar texto generado por IA. Según el reporte de Financial Times, el documento contenía: notas al pie falsas, estadísticas inventadas, referencias a reportes que no existen y datos contradictorios. Entre los errores más notorios: el documento afirmaba en un punto que el mercado de lealtad de clientes valía 200,000 millones de dólares, y en otro afirmaba que los puntos de lealtad no reclamados valían exactamente esa misma cantidad — dos afirmaciones que no pueden ser ciertas al mismo tiempo. EY emitió un comunicado confirmando la retirada e informando que abrió una revisión interna sobre cómo ese material llegó a publicarse.

Lo que los modelos de IA hacen cuando inventan datos se llama alucinación: el modelo genera texto que suena convincente y bien formateado, pero que es factualmente falso. El problema no es nuevo, pero verlo en un reporte firmado por una firma del prestigio de EY es especialmente relevante porque muestra que el riesgo no está solo en startups que mueven rápido, sino en organizaciones que se suponen tienen procesos de revisión robustos. Este caso no es aislado: en 2025, Deloitte —otra firma del “Big Four”— tuvo que corregir un reporte para un gobierno provincial canadiense con el mismo problema: citas académicas inventadas. El patrón que emerge es claro: cuando la IA se usa para generar contenido y nadie lo verifica con cuidado, los errores pasan. La lección práctica para cualquier empresa o lector que consuma reportes y estudios es sencilla: si un documento no muestra claramente sus fuentes primarias verificables, hay que tratarlo con escepticismo, independientemente de quién lo firme.

Fuente: Australian Financial Review→
⏱ ~85 segundos de lectura